Nos picó “El Mosquito”

De viaje por Barcelona.

Por Avocado Food Magazine
| Fotografía Avocado Food Magazine

Cuando viajas a una ciudad como BARCELONA, de mucho turismo y donde hay miles y miles de restaurantes por doquier, lo mejor es no inventar e ir directo a ese search de “Dónde comer en BCN” al menos para nosotros los foodies y es que cuando andas de vacaciones lo que recomendamos es darse “los clásicos”, los nuevos y los mejores spots para comer, beber y bailar!

En nuestros días en Barcelona nos dejamos llevar por un chico de la Familia que sí que le encanta comer, nos llevó a varios sitios donde el suele ir al menos 1 vez por semana, de comida thai, burgers y más burgers.

El penúltimo día, andábamos caminando por la líndisimas calles del Born y entre recordar que pronto nos regresabamos decídimos sentarnos un momento, bebernos una birra y analizar bien cual sería nuestro último recuerdo antes de hacer maletas y es aquí cuando “El Mosquito” apareció en un par de sites como un restaurante de “Exóticas Tapas Asiáticas” al cual no podíamos dejar de ir.

Nos terminamos la birra, pagamos la cuenta y nos dejamos guiar por el google maps. Entre tiendas y tiendas hicimos múltiples paradas que nos distrajeron hasta que sin darnos cuenta habíamos llegado. Afuera nos atiendió una chica que nos avisó que faltaban algunos 20 minutos para aperturar la cocina y aunque teníamos hambre decidimos esperar, la curiosidad de haber leído que era difícil encontrar mesa le había ganado a la primera. Dieron las siete en punto y ya habíamos probado un par de birras de las cientos de opciones que tenían en el bar, artesanales, locales e importadas. El lugar era pequeño y sencillo, per nos hizo sentir como en casa, en lo que nos poníamos de acuerdo con qué pedir ya el restaurante se estaba quedando sin sillas vacías, definitivamente habíamos tenido muucha suerte, pues no es restaurante tan grande y eramos turistas que habíamos llegado a la hora indicada.

Como cuando uno está felíz y lo celebra con comer y beber, pues así de felíz pedimos algunas 6 o 7 tapas que sólo de leerlas nos llenaban la boca y la imaginación y así fué. ¡Qué ricura! Todo lo que probamos estuvo increíble. Siempre que vemos los Edamame en el menú lo pedimos sin pensarlo, costillitas de cerdo en miniatura (suuuper tiernas), los clásicos dumpligs (de langostinos). TODOS los platos estuvieron increíblemente, definitivamente cuando volvamos a Barcelona una parada segura será “El Mosquito”.